domingo, 25 de diciembre de 2011

---reflexiones tras una película...


Muchas veces a lo largo de mis estudios me preguntaba por qué estaba aprendiendo eso en concreto. Nunca encontraba la respuesta porque tampoco me metía realmente en ese mundo. Me dejaba llevar como una rama seca es arrastrada por la corriente, porque se acercaba a lo que realmente quería hacer. Sin embargo ahora veo películas que me emocionan, cada pequeño detalle resalta mejor ante mí porque conozco más los entresijos que consiguen lo que se presenta ante mis ojos.

Cuando una película consigue estremecerte, hacerte sonreír cuando el personaje consigue su objetivo anhelado, cuando un final consigue hacer que des saltos de felicidad mientras resuena la banda sonora en tu cabeza y consigue hacerte olvidar problemas de tu vida real o salir del cine diciendo que "quieres hacer eso" o habiendo aprendido una nueva lección con la que interpretar tu vida. Viviría delante de la pantalla porque el cine consigue crear nuevos mundos, extraer a las personas de sus vidas reales para trasladarles a la vida de otras personas, aprender de ellos colocándoles en un punto intermedio entre el personaje y una tercera persona que ve todo desde fuera... el cine es un espejo muchas veces y otras, un avión que puede llevarnos allá a donde queramos...

Es cierto que tu situación personal hace que necesites ver un tipo de historias y no otras. Mi cuerpo me pide ahora romanticismo. Últimamente parece que las rupturas son el sino en mi mundo. Tanto en mi vida sentimental como en la de mis amigos. Pero ves una película de esas románticas y aún consciente de que es una película, aprendes la lección. El dolor pasará dejando la oportunidad a encontrar a alguien fantástico, hay que dejarse llevar sin adelantarse a las preocupaciones, hay que vivir mirando lo que hay a nuestro alrededor y no quedarnos parados mirando lo que el viento se llevó. Si algo pasó, reflexiona por qué. Tenemos miedo a seguir adelante porque no sabemos qué vendrá y preferimos refugiarnos en lo que sí conocemos, (maldita frase del "mejor malo conocido que bueno por conocer")... pero eso no quiere decir que lo que venga no será bueno, o incluso mejor. Tenemos que aprender a estar solos y conocernos a nosotros mismos, a luchar por dar un paso más en nuestro camino y cuando estemos preparados, llegará una persona a la que desearemos amar. Pero hemos de estar preparados primero para ello. El amor no es un niño con un arco de juguete, es una ruleta donde se juega el corazón. A veces se gana y otras se pierde... pero acaso... ¿no se aprende jugando?


Así que yo desde aquí quiero hacer un llamamiento a todos ellos que perdieron su apuesta en algún momento: sonreid a la vida y volved a lanzar sus cartas al aire, pues el corazón se recompone. Conoceos, analizad cómo estáis, quiénes sois y cómo habéis terminado así y si realmente el pasado que tuvisteis debería quedarse o no en el pasado. Asumid las lágrimas porque os limpiarán. Apoyaos en los amigos, que os las secarán y volved a levantaros con la frente bien alta gritando al mundo que sois grandiosos, que continuaréis caminando por muchos escollos que el camino os presente y que lucharéis por vuestra vida, por vuestra felicidad... porque la merecéis.

Feliz Navidad.
Irene.I.C.


(Imagen póster película THE HOLIDAY (vacaciones) de Cameron Díaz, Kate Winslet, Jude Law y Jack Black y con la banda sonora del fantástico Hans Zimmer)

No hay comentarios:

Publicar un comentario