lunes 26 de diciembre de 2011

el timón del destino.


Parece que sólo sé hablar del amor y del sentimiento de verse perdido en la vida. Cuando la niebla de las dudas disipa el final del camino. Me extravío sin haber arriado las velas.

Qué triste pensar que mi vida se ha basado en el pensamiento concentrado de esos dos pilares, pero es verdad. Y soy consciente de que malgasto el tiempo centrándome en aquello que me falta o lo mal empedrado que encuentro el camino en vez de hallar el modo de cruzarlo.

Cuando pienso en esto, cuando me hago consciente de esta realidad me decanto por armarme de valor, pegar un grito al aire y conquistar mi mundo de tinieblas para apartar las nubes negras... pero cuesta mucho cambiar los cielos a tu antojo, manejar el viento para que arrastre las velas de tu barco a tu deseo...

Lo que yo me pregunto, no, en lo que yo me reafirmo, es en que un día de estos, conseguiré coger el timón y poner rumbo a mi destino.

Y os deseo lo mismo a todos aquellos que os sintáis del mismo modo... porque solo existe dos maneras de vivir, dejándose llevar por la marea o marcando nosotros mismos nuestro rumbo.

Irene.I.C.

(Imagen encontrada en www.defondos.com)

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