martes, 20 de diciembre de 2011

Dicen que hay que cerrar puertas...


Dicen que hay que cerrar puertas, pero parece que cuando vives un desamor todo confluye para recordártelo, especialmente la música. Todas las canciones parecen enfocadas a presionarte en tu depresiva mente, encarcelarte en tus pensamientos más dramáticos y no dejarte salir.

Dicen que hay que cerrar puertas. Yo me encuentro entre la luz y la sombra en este momento, pues estoy aprendiendo del pasado. Sin embargo aprender de él significa no olvidarlo... y entonces te das cuenta de que queda un pequeño escombro de recuerdo, un sutil resto del derrumbamiento de una relación. No es fácil poner punto y final.

El ser humano ha sido capaz de vencer a casi cualquier problema externo a él... pero ¿cómo solucionamos nuestros problemas más inmateriales, más emocionales?

Dicen que hay que cerrar puertas, e intento concentrarme en lo que fallaba, en nuestros errores y problemas... pero por encima de todo sigue estando tu mirada. Puedo probar mil labios más, pero la forma en que me mirabas lo era todo. Fuera eras duro, dirigente, crítico y alejado. Pero con mirarme te enternecías, sacabas tu lado más dulce... y me hacías sentir como tu tesoro más preciado, tu cofre de los secretos, tu isla desierta donde abandonarte... y yo era feliz.

Dicen que hay que cerrar puertas, pero las mías parecen atrancadas y no me dejan dar el sonoro portazo que esperamos los dos algún día.

Dicen que hay que cerrar las puertas, pero cómo rechazar acercarte a quien pudiste llegar a amar. Para quien cogista pluma y tinta y comenzaste a versar. ¿Quién puede cicatrizar un corazón si no hay cura? La medicina en este aspecto no avanza... el método sigue siendo dejarse desangrar...

Irene.I.C.

Imagen tomada de ahikars.blogspot.com. Muchas gracias, espero que no te moleste.

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